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miércoles, 26 de junio de 2019

RODOLFO KAHN

       XIII


                         soy el espécimen
                         que regularmente emerge desde el foso
                         recolecta ejemplares
                         en los sembríos de patrias de las que nadie guarda ya                                                                                                              /memoria

                         Se posa en los vientres de las constelaciones
                         y escucha los desnombramientos
                         el que supo de la abominación
                         el que se batió contra los siervos de los grises

sábado, 25 de mayo de 2019

MARÍA ISABEL PERALTA

Me ha besado en la boca

Hosana, Hosana, Hosana...

¡Me ha besado en la boca!
¿Lo sabéis lirio hecho de cristales de nieve?
¿Lo sabéis, mariposa?

Pués habéis de saberlo
y hallaréis, amargadas
las mieles que atesoras,
cuando sepáis del albo
beso que dio en mi boca.

Hosana, Hosana, Hosana...
de panal y blancura
se desfloraron rosas,
y me sentí más buena ,
y me sentí más pura
al besarme en la boca...

Hosana, Hosana, Hosana...
por el don de esa hora.
Me ha besado:
¡Me ha besado en la boca! 

miércoles, 3 de abril de 2019

MAYO MUÑOZ

QUIÉN ES?
¿Quién se esconde
tras anteojos oscuros
y derriba mi puerta
en la alta noche
De qué se nos acusa ahora
si ya no tenemos heredad,
De qué?, si de poco el dolor
lo fué anegando todo.
¡Ah, pero en nuestra miseria no permitiremos insolencias. 
No estamos afiliados al partido. 
Sólo somos partidarios de la vida y la alegría y no podrán acallarnos a menos qué.

miércoles, 6 de febrero de 2019

NEFTALÍ AGRELLA

ROSA

Vierte la rosa su genuina llama
con traje de azàfran, cual dama antigua.
En realidad es la graciosa dama
que se pone antifaz de niña ambigua.

Su opalescencia de carmìn se inflama
en la hora al crepùsculo contigua,
cuando el amante certifica que ama
con sus pètalos en forma exigua.

Pronto la muerte de la rosa es pura
en su rincòn anònimo: se agota
cual perfume por una trizadura
o cual licor celeste, gota a gota.

Cuando el dardo invisible al fin la mata,
el corset de sus pètalos desata...

miércoles, 12 de diciembre de 2018

MAHFUD MASSIS


OTRO TRAJE

ESTE traje de perro que llevo,
traje de malhechor
muerto hace siglos en esta tierrra,
y en que los huvos del tiempo dejan su madra trompa,
quiere erguirse como soldado, ir a la sierra
donde mataron al Comandante.

Pero
!qué piernas cansadas! ! Si llevo
tres mil años metido en esta pirámide, podrido, glacial,
y América, qué América, exigiendo, siempre exigiendo
machos terribles, y no
un animal cansado como yo, angélico, lúbrico, ensimismado,
haciendo versos huevones que nadie lee,
que ni yo mismo leo,
por que aprendí a escribir sin haber leído el libro del mundo.

Madre,

vuélveme

a parir

de nuevo,

Tírame al barro,
quiero ser un soldado saliendo de una casa vacía,
lejos de los poetas,
o de las putas con alas de mariposa,
o
por último
déjame en Bolivia, aunque me corten los dedos
con los que intento escribir
esta canción
de loco
derrotado.

sábado, 10 de noviembre de 2018

MARÍA ISABEL PERALTA

Caravana parda


Se vierten los acasos
como una vena rota en los ribazos
y manchan hasta el campo de la nieve
pero mi extraño mal que nadie encuentra
ha de irse, Señor, por la ancha puerta
que abre la trizadura de las sienes.

Y tú has de perdonarme
y el signo de tu amor habrás de darme:
que me sepa acogida en tu regazo.
Enferma, enferma, enfema ¡siempre enferma!
perdóname, señor, deja que duerma.
¡Cierra mis ojos turbios de cansancio!

El ala de vampiro
de la noche, que envuelve los martirios,
tú la doblas, Señor, con mano buena;
pero si el ala inmensa tanto tarda
en cobijar mi caravana parda
ha de hallar sola la escondida tienda. 

jueves, 18 de octubre de 2018

IRIS FERNÁNDEZ ÁNGEL

TRAS EL VUELO DE LA GARZA 

Calor 
desolación 
silencio yermo. 
Los cactus resquebrajados
izan sus espadines entre el mustio quintral, 
Mastico la roja urdimbre que parasita entre sus brazos, 
tratando de atrapar la gota amarga y áspera 
que mitigue la sequedad del mundo. 
Es enero, 
la hilera de huesos caprinos gritan ríos secos. 
Respiro desalentada este siglo apocalíptico 
que avizoro egoísta, estéril, fatal. 

Perdido en las desérticas serranías 
un ojo azul borbotea leche transparente y fecunda. 
Una garza peregrina baja y picotea.
Mi desolada mirada sigue presurosa 
el cristalino fluir que se consume
en las tierras agrietadas delpáramo. 

La garza queda meditabunda 
sobrecogida en su pata azul, 
más de pronto alza el vuelo,
blandamente revolotea remontando las alturas, 
y se pierde como feble línea en el cielo. 

Traspasó los contrafuertes cordilleranos. 
No una, sino miles de gráciles garzas 
vienen a mi encuentro con sus albos gorjeos. 
Mis pupilas reverdecen.
Amplias praderas, plantíos inconmensurables de dulce caña. 
Reminiscencias de grilletes pueblan mi memoria.
Cientos de espaldas sudorosas reverberan 
y una niebla espesa escapa desde la húmeda floresta. 
Cae la lluvia 
dulce, 
vital y 
doliente.