EN 1969 DEJÉ DE CRECER Y NACÍ...
En 1969 dejé de creer y nací
En 1969 dejé de creer y nací
me planteé en usted y me olvidé de las teorías
saboreé sus pezones y les quité la leche
órgano por órgano la interrogué
después, tras tiempo incontable
nervioso
me uní al mundo.
domingo, 8 de abril de 2012
domingo, 11 de marzo de 2012
FLORENCIO FAÚNDEZ SAAVEDRA
ROPAOVEJERA
Hurgas en mis cosas
mi rostro
mi acento
mis iniciales
mi ropa deslavada
o algo que finalmente
me identifique
con la gran tierra
de los conquistadores
y tú,
la eterna vencida
cada vez
que enfrentas
una ventanilla
por la información
que nadie se molesta
en entregarte
porque las manecillas del reloj
presionan desesperadamente
por juntarse
y tu historia
es archi conocida.
Hurgas en mis cosas
mi rostro
mi acento
mis iniciales
mi ropa deslavada
o algo que finalmente
me identifique
con la gran tierra
de los conquistadores
y tú,
la eterna vencida
cada vez
que enfrentas
una ventanilla
por la información
que nadie se molesta
en entregarte
porque las manecillas del reloj
presionan desesperadamente
por juntarse
y tu historia
es archi conocida.
martes, 27 de diciembre de 2011
ARIEL SANTIBÁÑEZ
DISCORRAYADO
La vieja vitrola del tío, muerto a mediados de siglo,
todavía toca discos de repente, y son 78 giros por minuto.
Y giró y gira el mundo para todos:
mi padre le hacía escuchar a mi madre
la voz de Gardel y el verdadero sentido del amor.
Y soy, yo soy el que toma la manija estas tardes
de domingo, y doy vuelta y vuelta y te hago
escuchar Gardel, y tú, Gladys, sigues el movimiento
silenciosamente, pensando, quizá, en nuestro lejano hijo.
La vieja vitrola del tío, muerto a mediados de siglo,
todavía toca discos de repente, y son 78 giros por minuto.
Y giró y gira el mundo para todos:
mi padre le hacía escuchar a mi madre
la voz de Gardel y el verdadero sentido del amor.
Y soy, yo soy el que toma la manija estas tardes
de domingo, y doy vuelta y vuelta y te hago
escuchar Gardel, y tú, Gladys, sigues el movimiento
silenciosamente, pensando, quizá, en nuestro lejano hijo.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
TRINIDAD VÁSQUEZ PONCE
BATALLA QUIJOTESCA
Te soñé como mi caballero
de la dulce mirada
salvándome presto,
del ataque de los molinos de viento
que empeñados estaban
en lanzarme por precipicios
y abismos interminables.
Esta Dulcinea encantada
te esperaba impaciente
de recorrer pasajes
de miserias y angustias
que la oscuridad
se jactaba.
También te soñé
en la rompiente de las olas
o en lo alto de los cerros
no se dónde fue,
que encontré la fortaleza
y las fuerzas necesarias.
Quizás en el aliento de los
árboles
resguardando sus frutos
o en el temor de la lluvia
apagada por el torrente
del río,
aunque los molinos de viento
me seguirán acechando
toda la vida
tratando de darme zarpazos
que evitaré con la armadura nueva
que tú me entregaste.
Te soñé como mi caballero
de la dulce mirada
salvándome presto,
del ataque de los molinos de viento
que empeñados estaban
en lanzarme por precipicios
y abismos interminables.
Esta Dulcinea encantada
te esperaba impaciente
de recorrer pasajes
de miserias y angustias
que la oscuridad
se jactaba.
También te soñé
en la rompiente de las olas
o en lo alto de los cerros
no se dónde fue,
que encontré la fortaleza
y las fuerzas necesarias.
Quizás en el aliento de los
árboles
resguardando sus frutos
o en el temor de la lluvia
apagada por el torrente
del río,
aunque los molinos de viento
me seguirán acechando
toda la vida
tratando de darme zarpazos
que evitaré con la armadura nueva
que tú me entregaste.
lunes, 7 de noviembre de 2011
LUIS KONG SANTIBÁÑEZ
TE DIGO ADIÓS
Mientras me hundo más allá de mis huesos.
Más acá no supe nunca de la noche.
Toqué a una madre y en mi boca no queda más
que su nostalgia.
Toqué mis manos - acaso las verdaderas -
y en otra boca aún vive mi nombre.
Me ha rozado un Dios.
Porqué a este mordisco lo acompaña
una música mientras busco
el corazón impalpado.
Mientras me hundo más allá de mis huesos.
Más acá no supe nunca de la noche.
Toqué a una madre y en mi boca no queda más
que su nostalgia.
Toqué mis manos - acaso las verdaderas -
y en otra boca aún vive mi nombre.
Me ha rozado un Dios.
Porqué a este mordisco lo acompaña
una música mientras busco
el corazón impalpado.
martes, 11 de octubre de 2011
GUILLERMO ROSS-MURRAY
TRIÁNGULO
Voy quedando sin amigos
como mi madre
de años por vivir
Nada se puede
hacer; mirar
solamente
mirar.
Voy quedando sin amigos
como mi madre
de años por vivir
Nada se puede
hacer; mirar
solamente
mirar.
viernes, 30 de septiembre de 2011
CECILIA CASTILLO
BUITRES
(Comentario a una fotografia
de Kevin Carter de una niñita
desfalleciente acechada por un buitre)
Y volamos así, en círculos
engarzados en penas móviles
quitando la piel al mundo
enmascarándonos
antifaceándonos
¿alelados?
No.
Ya nada nos asombra.
Ya nada es inhumano.
Tragámonos hambres, guerras, pestes.
Sonreímos a los Jinetes.
Abrevamos Sus caballos.
Sudán es un lugar en Africa.
Sólo un lugar en un mapa.
Y esta ninã,
lo que pasa es que esta niña
tiene demasiados huesos.
(La calle mojada)
(Comentario a una fotografia
de Kevin Carter de una niñita
desfalleciente acechada por un buitre)
Y volamos así, en círculos
engarzados en penas móviles
quitando la piel al mundo
enmascarándonos
antifaceándonos
¿alelados?
No.
Ya nada nos asombra.
Ya nada es inhumano.
Tragámonos hambres, guerras, pestes.
Sonreímos a los Jinetes.
Abrevamos Sus caballos.
Sudán es un lugar en Africa.
Sólo un lugar en un mapa.
Y esta ninã,
lo que pasa es que esta niña
tiene demasiados huesos.
(La calle mojada)
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