BATALLA QUIJOTESCA
Te soñé como mi caballero
de la dulce mirada
salvándome presto,
del ataque de los molinos de viento
que empeñados estaban
en lanzarme por precipicios
y abismos interminables.
Esta Dulcinea encantada
te esperaba impaciente
de recorrer pasajes
de miserias y angustias
que la oscuridad
se jactaba.
También te soñé
en la rompiente de las olas
o en lo alto de los cerros
no se dónde fue,
que encontré la fortaleza
y las fuerzas necesarias.
Quizás en el aliento de los
árboles
resguardando sus frutos
o en el temor de la lluvia
apagada por el torrente
del río,
aunque los molinos de viento
me seguirán acechando
toda la vida
tratando de darme zarpazos
que evitaré con la armadura nueva
que tú me entregaste.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
lunes, 7 de noviembre de 2011
LUIS KONG SANTIBÁÑEZ
TE DIGO ADIÓS
Mientras me hundo más allá de mis huesos.
Más acá no supe nunca de la noche.
Toqué a una madre y en mi boca no queda más
que su nostalgia.
Toqué mis manos - acaso las verdaderas -
y en otra boca aún vive mi nombre.
Me ha rozado un Dios.
Porqué a este mordisco lo acompaña
una música mientras busco
el corazón impalpado.
Mientras me hundo más allá de mis huesos.
Más acá no supe nunca de la noche.
Toqué a una madre y en mi boca no queda más
que su nostalgia.
Toqué mis manos - acaso las verdaderas -
y en otra boca aún vive mi nombre.
Me ha rozado un Dios.
Porqué a este mordisco lo acompaña
una música mientras busco
el corazón impalpado.
martes, 11 de octubre de 2011
GUILLERMO ROSS-MURRAY
TRIÁNGULO
Voy quedando sin amigos
como mi madre
de años por vivir
Nada se puede
hacer; mirar
solamente
mirar.
Voy quedando sin amigos
como mi madre
de años por vivir
Nada se puede
hacer; mirar
solamente
mirar.
viernes, 30 de septiembre de 2011
CECILIA CASTILLO
BUITRES
(Comentario a una fotografia
de Kevin Carter de una niñita
desfalleciente acechada por un buitre)
Y volamos así, en círculos
engarzados en penas móviles
quitando la piel al mundo
enmascarándonos
antifaceándonos
¿alelados?
No.
Ya nada nos asombra.
Ya nada es inhumano.
Tragámonos hambres, guerras, pestes.
Sonreímos a los Jinetes.
Abrevamos Sus caballos.
Sudán es un lugar en Africa.
Sólo un lugar en un mapa.
Y esta ninã,
lo que pasa es que esta niña
tiene demasiados huesos.
(La calle mojada)
(Comentario a una fotografia
de Kevin Carter de una niñita
desfalleciente acechada por un buitre)
Y volamos así, en círculos
engarzados en penas móviles
quitando la piel al mundo
enmascarándonos
antifaceándonos
¿alelados?
No.
Ya nada nos asombra.
Ya nada es inhumano.
Tragámonos hambres, guerras, pestes.
Sonreímos a los Jinetes.
Abrevamos Sus caballos.
Sudán es un lugar en Africa.
Sólo un lugar en un mapa.
Y esta ninã,
lo que pasa es que esta niña
tiene demasiados huesos.
(La calle mojada)
viernes, 2 de septiembre de 2011
REINALDO HUGO
REZAGANTE
Era simple
reíamos como tantos/tontos
bailábamos de vez en cuando
no teníamos responsabilidad alguna
Ellas y ellos se ca(n)saron
unos pocos murieron
otros se cambiaron de país
a veces vienen a visitarme,
me sonríen
y me dejan otra vez
yo
me quedé a cerrar sus pasajes.
Era simple
reíamos como tantos/tontos
bailábamos de vez en cuando
no teníamos responsabilidad alguna
Ellas y ellos se ca(n)saron
unos pocos murieron
otros se cambiaron de país
a veces vienen a visitarme,
me sonríen
y me dejan otra vez
yo
me quedé a cerrar sus pasajes.
lunes, 15 de agosto de 2011
ANDRÉS SABELLA
LOS TEJEDORES DE REDES
(Caleta de los Pescadores, en Antofagasta)
Este es el rudo mar del Norte, el que acaricia
la soledad de sus desiertos.
Los tejedores de redes están junto a él, las
piernas como rieles perdidos en la arena.
Sus manos llevan un ruido seco, de madera presurosa.
Las redes tiemblan lo mismo que una marea siniestra,
detenida, ahí, para el ojo del cielo.
Dialogan los hombres y sus redes.
El golpe de las agujas impide oír lo que se dicen:
¡quién pudiera escuchar!
¡Ellas se saben, de memoria, el mar!
jueves, 4 de agosto de 2011
MARÍA ISABEL PERALTA
LA PRIMAVERA CANTA
La primavera canta, Amado,
canta en las rosas y en los lirios,
todo parece una guirnalda
que hubiera el mismo Dios tejido.
Canta en la escarcha milagrosa
de los almendros florecidos;
canta en las copas ondulantes
de los abetos y los pinos.
La primavera canta, Amado,
canta en tus labios y en los mios...
bésame... y queden de tu beso
como maravillados los caminos.
La primavera canta, Amado,
canta en las rosas y en los lirios,
todo parece una guirnalda
que hubiera el mismo Dios tejido.
Canta en la escarcha milagrosa
de los almendros florecidos;
canta en las copas ondulantes
de los abetos y los pinos.
La primavera canta, Amado,
canta en tus labios y en los mios...
bésame... y queden de tu beso
como maravillados los caminos.
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