TRIÁNGULO
Voy quedando sin amigos
como mi madre
de años por vivir
Nada se puede
hacer; mirar
solamente
mirar.
martes, 11 de octubre de 2011
viernes, 30 de septiembre de 2011
CECILIA CASTILLO
BUITRES
(Comentario a una fotografia
de Kevin Carter de una niñita
desfalleciente acechada por un buitre)
Y volamos así, en círculos
engarzados en penas móviles
quitando la piel al mundo
enmascarándonos
antifaceándonos
¿alelados?
No.
Ya nada nos asombra.
Ya nada es inhumano.
Tragámonos hambres, guerras, pestes.
Sonreímos a los Jinetes.
Abrevamos Sus caballos.
Sudán es un lugar en Africa.
Sólo un lugar en un mapa.
Y esta ninã,
lo que pasa es que esta niña
tiene demasiados huesos.
(La calle mojada)
(Comentario a una fotografia
de Kevin Carter de una niñita
desfalleciente acechada por un buitre)
Y volamos así, en círculos
engarzados en penas móviles
quitando la piel al mundo
enmascarándonos
antifaceándonos
¿alelados?
No.
Ya nada nos asombra.
Ya nada es inhumano.
Tragámonos hambres, guerras, pestes.
Sonreímos a los Jinetes.
Abrevamos Sus caballos.
Sudán es un lugar en Africa.
Sólo un lugar en un mapa.
Y esta ninã,
lo que pasa es que esta niña
tiene demasiados huesos.
(La calle mojada)
viernes, 2 de septiembre de 2011
REINALDO HUGO
REZAGANTE
Era simple
reíamos como tantos/tontos
bailábamos de vez en cuando
no teníamos responsabilidad alguna
Ellas y ellos se ca(n)saron
unos pocos murieron
otros se cambiaron de país
a veces vienen a visitarme,
me sonríen
y me dejan otra vez
yo
me quedé a cerrar sus pasajes.
Era simple
reíamos como tantos/tontos
bailábamos de vez en cuando
no teníamos responsabilidad alguna
Ellas y ellos se ca(n)saron
unos pocos murieron
otros se cambiaron de país
a veces vienen a visitarme,
me sonríen
y me dejan otra vez
yo
me quedé a cerrar sus pasajes.
lunes, 15 de agosto de 2011
ANDRÉS SABELLA
LOS TEJEDORES DE REDES
(Caleta de los Pescadores, en Antofagasta)
Este es el rudo mar del Norte, el que acaricia
la soledad de sus desiertos.
Los tejedores de redes están junto a él, las
piernas como rieles perdidos en la arena.
Sus manos llevan un ruido seco, de madera presurosa.
Las redes tiemblan lo mismo que una marea siniestra,
detenida, ahí, para el ojo del cielo.
Dialogan los hombres y sus redes.
El golpe de las agujas impide oír lo que se dicen:
¡quién pudiera escuchar!
¡Ellas se saben, de memoria, el mar!
jueves, 4 de agosto de 2011
MARÍA ISABEL PERALTA
LA PRIMAVERA CANTA
La primavera canta, Amado,
canta en las rosas y en los lirios,
todo parece una guirnalda
que hubiera el mismo Dios tejido.
Canta en la escarcha milagrosa
de los almendros florecidos;
canta en las copas ondulantes
de los abetos y los pinos.
La primavera canta, Amado,
canta en tus labios y en los mios...
bésame... y queden de tu beso
como maravillados los caminos.
La primavera canta, Amado,
canta en las rosas y en los lirios,
todo parece una guirnalda
que hubiera el mismo Dios tejido.
Canta en la escarcha milagrosa
de los almendros florecidos;
canta en las copas ondulantes
de los abetos y los pinos.
La primavera canta, Amado,
canta en tus labios y en los mios...
bésame... y queden de tu beso
como maravillados los caminos.
miércoles, 20 de julio de 2011
FERNANDO BINVIGNAT
LA OLA
La ola de otra ola paralela,
rueda enhebrando su hialino encaje;
y el fugaz azahar de su ramaje
es un eterno juego de acuarela.
Y entre la flor inmarchitable riela
una canción de celestial linaje,
una canción de proa en el soñar del viaje,
canción de remos de dorada estela.
Abre la playa su bruñido lecho
de la luciente arena agradecida,
como quien a la muerte se abre el pecho.
Y huye la ola por la tarde herida
cual la ventisca de un jazmín deshecho,
como el pañuelo de la despedida.
La ola de otra ola paralela,
rueda enhebrando su hialino encaje;
y el fugaz azahar de su ramaje
es un eterno juego de acuarela.
Y entre la flor inmarchitable riela
una canción de celestial linaje,
una canción de proa en el soñar del viaje,
canción de remos de dorada estela.
Abre la playa su bruñido lecho
de la luciente arena agradecida,
como quien a la muerte se abre el pecho.
Y huye la ola por la tarde herida
cual la ventisca de un jazmín deshecho,
como el pañuelo de la despedida.
viernes, 1 de julio de 2011
JOSÉ MARTÍNEZ FERNÁNDEZ
A SABINA SALINAS BRAVO: MUJER DE LUZ
De sol está construida
esta alegría, voz continua,
astros de voz golpeando
suavemente como círculos de luces,
de soles, de mañanas rociadas
en aquellas calles límpidas
de mi tierra infinita como su mar.
Esta amiga mía
anda en sus calles como anduviese en los cielos
de las utopías (iguales a las mías).
Y la ciudad iluminada de rojo, de azul,
de rojo nuevamente
y si no hay sol
allá en el corazón hermoso de ella,
sigue presente como rosa
el sol, el sol...
De sol está construida
esta alegría, voz continua,
astros de voz golpeando
suavemente como círculos de luces,
de soles, de mañanas rociadas
en aquellas calles límpidas
de mi tierra infinita como su mar.
Esta amiga mía
anda en sus calles como anduviese en los cielos
de las utopías (iguales a las mías).
Y la ciudad iluminada de rojo, de azul,
de rojo nuevamente
y si no hay sol
allá en el corazón hermoso de ella,
sigue presente como rosa
el sol, el sol...
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